Nonono, mirá si se entera mi vieja que dejé la carrera me dice y yo le grité porque iba ibamos por el caminito ese que tiene calle 13 en el medio, era de noche y no andaba nadie así que podía gritarle, y bueno loco qué tiene que se entere tu mamá, se va a largar a llorar una o dos noches y ya; qué tanto, que te supere. Silencio. No pareció importarle. Ni lo que le dije, ni pensar en dejar la carrera. ni lo de la vieja.
Yo solo quiero escribir ficción, me dijo cual veredicto. Escribir y hacer radio, sentenció. Podría hacer un programa de radio de ficción, con personajes y todo y decir pelotudeces, pero con humor, sí un programa de radio de humor surrealista. ¿pero alguien entenderá? bueno, capaz que un poco no, pero yo lo quiero hacer igual. Y tendría una sección llamada Un nombre para una banda indie donde se elige un nombre para una banda indie. Esa idea me gustó, pensé. Y lo ayudé a darle forma. Podrías tirar la consigna durante la semana en feisbuk, le dije, y elegis el nombre que más te gusta y el día del programa haces un tema de esa banda indie en vivo. Silencio. Y yo podría elegir el nombre del disco de la banda indie, pensó en voz alta. Sí, me gusta, me dijo. Otro silencio, pero esta vez era uno de aprobación.
Y en el programa también voy a intentar llorar, me dijo. Pero nadie se va a dar cuenta que estás concentrandote para llorar de mentira. Y qué me importa, gritó; yo quiero que la ficción sea de verdad.